Los procesos de higienización y mantenimiento periódicos de los equipos juegan un papel importante, no solo para prolongar su vida útil, sino para elevar la eficiencia y la inocuidad de los mismos.
Son aspectos vitales en el desarrollo de las actividades diarias de una cocina, ya sea de un hotel, un restaurante, un negocio de comida rápida o un servicio de alimentación.